Difiero... al conocimiento se llega mediante el cuestionamiento.
LA INCOMODIDAD, ¿ALIADA O ENEMIGA?
Recientemente vi una película que hablaba de un deportista exitoso. La historia empieza cuando era niño y se desarrolla narrando el esfuerzo tan grande que hizo para llegar a un nivel de competencia que le permitiera obtener los principales logros de su deporte. Me llamó la atención cómo recordaba que tenía que entrenar, desde muy pequeño, seis horas diarias y que cuando no lo hacía lo reprendían, que le daba tristeza no ser como los demás niños, porque él tenía un trabajo y no podía sólo jugar y descubrir como los demás. En general, su historia estaba marcada por el esfuerzo, pero narrada desde la incomodidad del proceso que lo llevó a ser un referente.
Quise investigar más sobre historias de personas que han logrado cosas importantes en diferentes disciplinas, y encontré que es una constante la incomodidad del esfuerzo en el camino de su preparación, e incluso en su vida, ya siendo exitosos, continúan sintiéndose incómodos. No lo relaciono sólo con los deportistas, puesto que sucede en la mayoría de los ámbitos como son los de los artistas, los empresarios o los escritores, entre otros; en todos los casos existe esta expresión de incomodidad.
Pero, entonces, ¿lo que podemos concluir es que la incomodidad es la base para poder lograr las cosas?, ¿que el esfuerzo que me incomoda es el que me hace avanzar? Yo creo que no; en realidad, es un conjunto de pensamientos lo que nos lleva a creer eso, porque la mayoría de las historias están basadas en personas que hablan sobre el pasado; pero cuando a esas personas las vemos en episodios de su vida en los que ganaban torneos o las cosas les salieron como esperaban, estoy convencido de que no había sentimientos de incomodidad solamente, lo podemos ver y es evidente; también había de logro y de bienestar. Entiendo que es un tema que representa controversia, pero lo que quiero resaltar es que en todos los procesos, no sólo el de las personas que llamamos exitosas sino en general, cuando reflexionamos sobre el pasado, de manera natural le damos mucho peso al esfuerzo que hicimos, como una muestra de validación propia, es normal; pero cuando nos detenemos a pensar en cómo pasaron las cosas día a día, nos damos cuenta perfectamente de que si bien sí había incomodidad, también había muchos otros pensamientos y emociones que experimentamos, una gran parte de ellos agradables. De ahí es de donde vienen los recuerdos que nos dan tranquilidad y valor.
Somos el resultado de muchos pensamientos cada día; no podría decir, salvo en ocasiones especiales, que uno nos define. Entiendo que la incomodidad, relacionada con el tema de esfuerzo y disciplina, nos ayuda a tener mayores habilidades en lo que nos propongamos, pero yo le quitaría el padecimiento, la carga de explicarlo como algo desagradable que nos sucedió; me parece preferible colocar el foco en que en el mismo tiempo tuve otras conversaciones que me dieron muchas satisfacciones y que también soy todas ésas; en fin, disfrutar del camino pero también valorarlo cuando me lo platico; creo que ese es el verdadero reto.
En pocas palabras, Mario opina que: