Difiero.. al conocimiento se llega mediante el cuestionamiento.
VIVIR EN EL PRESENTE, ¿SERÁ POSIBLE?
Han pasado tantas cosas en este año que recién empieza, y como yo creo que en todos los otros, que cada vez que platicas, en las personas encuentro conversaciones de mucha incertidumbre, no saben bien lo que va a pasar, hay desespero, el futuro puede venir con problemas, te dicen, pues ya sabemos que cuando hay crisis de algo las circunstancias las pensamos como que van a deteriorarse; además, tiene que ver mucho con la edad, pues la confianza por el futuro se va debilitando entre más años tienes; cuando escuchas a un niño hablar del futuro, o a un joven que te platique sus planes, sin duda vas a encontrar más esperanza en la mayoría de los casos que en una persona adulta o de más edad.
Pero por qué la mayor parte del tiempo estamos tan ocupados por lo que creemos que va a suceder, vamos llenando nuestros pensamientos de situaciones que no han ocurrido pero nos inquietan, qué tal si me va mal en tal negocio, qué pasa si me despiden de mi trabajo, cómo serán mis hijos de grandes y qué riesgos van a correr, sigue pasando el tiempo y no tengo lo que soñé; tantas reflexiones reales a temas todavía inexistentes. No descanso nunca, parecería que no se detienen.
De dónde viene esto, sin duda de mi pasado, de lo que me ha pasado, y que sé que cuando encuentro frustración en mi vida me voy a sentir mal, y a eso le tengo miedo, traigo a mi cabeza muchas escenas de mí cuando me han pasado problemas, recuerdo lo que siento, las partes tristes, mis reacciones a adversidades anteriores.
Pero entonces lo que siento es una mezcla de pasado y futuro, los junto y no los dejo de pensar, están ahí rondando, en el día y sobre todo en la noche, problemas que no tengo aún, y que hay muchas probabilidades, más del 90 por ciento, de que nunca sucedan, pero me tiene intranquilo, lo único que sí está sucediendo es mi pensamiento y como nuestro cerebro no distingue si la situación es real o imaginaria me sacude mi paz mental.
Este tipo de situaciones todos las tenemos, no hay nadie que no las experimente, pero el tema aquí como en otras emociones es cómo me recupero, cómo me regreso a lo único real que me sucede que es el presente, cómo me detengo de hacer escenarios improbables y vuelvo a disfrutar hoy lo que sí está disponible, mi salud, mi familia, mis mañanas o tardes, mis amigos, esa comida de domingo de anécdotas; hay tantas cosas que no valoramos de nuestra cotidianidad y nos las perdemos por estar ocupados pensando en lo que me pasó y lo que no me ha pasado.
Regresar al presente es un tema muy importante en cuanto a bienestar emocional se refiere, es un asunto de conciencia, de entrenamiento y desarrollo; está disponible pero primero tengo que aceptarlo, valorarlo y ejercitarlo; existen múltiples herramientas, agradecimientos matutinos, meditación, ejercicio, un hobbie, entre muchas otras, pero lo fundamental es que de manera consciente pongamos un alto a mis reflexiones de quedar atrapado entre pasado y futuro, de juicios a lo que no ha ocurrido, para incorporarme a lo que está ocurriendo, disfrutarlo; si lo buscas, encontrarás muchas oportunidades, dale el peso que tiene al presente, es con lo que verdaderamente contamos.
En pocas palabras, Mario opina que: