CREER PAR VER

¿Y SI MEJOR PIENSAS QUE TODO VA A IR BIEN?

¿Y SI MEJOR PIENSAS QUE TODO VA A IR BIEN?

Hace unos días publiqué una storie en mi Instagram que decía: “El 90 por ciento de las preocupaciones que están en tu cabeza no llegan a suceder”. Varios me contestaron con la misma duda: “¿Entonces hay un 10 por ciento que sí puede pasar?”. Qué increíble es la mente del ser humano, ¿no? Cómo nos cuesta soltar el miedo a ese porcentaje más pequeño y cómo tendemos a pensar que algo malo probablemente está por llegar a nuestras vidas.

Esa frase la tomé de una de mis psiquiatras y escritoras favoritas, Marian Rojas Estapé, quien lo explica de una forma tan clara que me dejó impactado al analizarlo: El cuerpo no distingue entre lo que estás viviendo y lo que estás imaginando. Si tu mente imagina peligro, tu cuerpo reacciona como si fuera real. Liberas cortisol, te pones en estado de alerta y entras en una espiral que muchas veces no tiene nada que ver con lo que está pasando en realidad. ¿Te suena familiar este comportamiento? Es así como te invito a abordar el tema de esta edición: el estrés, ese compañero silencioso tan de moda en esta época.

Muchos de nosotros vivimos bajo ese estado de alerta sin darnos cuenta. Como si siempre estuviéramos esperando que algo malo suceda. Y lo más fuerte de todo esto es que, como bien lo explica Marian, ese nivel constante de preocupación afecta no solo tus pensamientos, sino tu cuerpo completo: se altera tu sistema inmunológico, tus niveles hormonales y hasta tu capacidad de disfrutar las pequeñas cosas de la vida.

Personalmente me he cachado muchas veces en este estado, en esa sobreactivación constante, y he aprendido algo que quiero compartirte: el estrés no se trata solo de lo que pasa afuera, sino de cómo lo interpretamos desde adentro.

En terapia aprendí una técnica que me ha servido muchísimo para bajarle dos (o varias) rayitas al estrés. Se conoce como la conciencia del observador, y consiste en tomar distancia de tus pensamientos para verlos desde afuera, sin engancharte con ellos.

A veces, basta con hacerme dos preguntas:
¿Esto que estoy pensando es real o está solo en mi imaginación?
¿Puedo hacer algo al respecto hoy o solo me estoy torturando deoquis?

¡Ojo! No se trata de negar lo que sientes, se trata de hacer una pausa y verlo desde otra perspectiva. Dejar de ser el protagonista atrapado en la película de tu cabeza y convertirte, aunque sea por un momento, en el espectador que simplemente observa lo que está pasando.

Aunado a esto hay muchas técnicas que ayudan a manejar el estrés en el día a día. Algunas de las que más me han funcionado son:

  • Respirar profundo, lento y consciente por unos minutos. Sé que suena básico, pero realmente lo cambia todo.
  • Mover el cuerpo, aunque sea con una caminata corta. El estrés necesita una salida física.
  • Escribir lo que estás pensando o sintiendo, sin filtro. Sacarlo de la cabeza ayuda a verlo con más claridad.
  • Cerrar los ojos y enfocarte solo en lo que está pasando aquí y ahora. Ni el futuro ni el pasado. Solo este momento, irónicamente, el único que realmente existe.

El estrés no va a desaparecer por completo, pero sí puedes entrenarte para que no te controle. Y, para eso, convertirte en observador de tu mente es una buena manera de empezar; anímate a practicarlo y verás cómo, poco a poco, vas a lograr tomar el control de esos pensamientos. ¡Gracias por estar aquí! ¡Te abrazo!

En pocas palabras, Kush opina que:

La mente crea escenarios que la gran mayoría de las veces no se cumplen. Aprender a respirar, observar tus pensamientos y confiar un poco más puede ser la mejor forma de bajarle el volumen al estrés diario. Porque la vida ya trae lo suyo… como para que además nos la pasemos imaginando lo que tal vez nunca ocurra.

¡MENSAJE ENVIADO!

Tu mensaje ha sido enviado correctamente, en caso de ser mecesario nos pondremos en contacto contigo, ¡hasta pronto!

Imagen del popup
>