ATISBOS DE CONCIENCIA
VIVIR EN EL PRESENTE
Hay una cierta magia cuando vivimos en el presente, pero también es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos. Primero, es necesario comprender muy bien qué es vivir en el presente, qué se requiere y qué lo obstaculiza. Comprender qué es vivir en el presente, sin embargo, no basta. También hay que aprender a hacerlo.
En la mayoría de los casos, siempre que nos enfrentamos a un nuevo aprendizaje, lo más importante no es aprenderlo, sino desaprender lo que lo obstaculiza. En ocasiones los obstáculos son las creencias, pero también tenemos arraigados algunos hábitos. Por eso conviene revisar creencias y cambiarlas, así como practicar nuevos hábitos.
¿Qué es vivir en el presente? Una frase muy trillada en muchas disciplinas, pero que lo define de manera muy precisa, es “vivir en el aquí y en el ahora”. Eso es vivir en el presente, hoy, en este momento y en este lugar. ¿Qué obstaculiza vivir en el presente? Los sentimientos y los pensamientos que nos anclan en el pasado y los que nos llevan a un futuro que no ha llegado. Si nos vamos para cualquiera de los dos, nos perdemos del presente. ¿Por qué nos pasa esto? De alguna manera, nuestro cerebro, y nuestra psique, nos juegan esta “mala pasada”. Los eventos del pasado pudieron dejarnos sentimientos tan agradables que no queremos dejar de sentirlos. Al añorarlos, los traemos de vuelta para darnos esa sensación que buscamos de bienestar. Esto puede obstaculizar el sentirnos bien, ya que tenemos una referencia del pasado que no nos deja vivir el presente. Pero también sucede que experiencias del pasado nos hayan dejado con resentimientos, culpa o vergüenza, y mientras sigamos anclados en esos sentimientos, nos pasará igual: no viviremos en el presente. Con el futuro pasa igual: si desarrollamos pensamientos catastróficos del futuro, pasaremos por el presente sin haber experimentado lo que sí está sucediendo, mientras que nuestros sentimientos se comprometen por algo que no sucede, y que quizás nunca sucederá.
¿Cómo aprender a vivir en el presente? La clave está en la conciencia. La toma de conciencia es el primer paso hacia el cambio positivo y el crecimiento interior. Es la forma en cómo la vida capta nuestra atención y nos prepara para el cambio. Cuando podemos hacernos conscientes de que estamos con pensamientos del pasado, o del futuro, atrapados sin vivir el presente, podemos hacer cambios. Pero eso no basta; se necesita la acción. Los pensamientos del pasado o del futuro nos llegan, pero nosotros les damos fuerza al pensarlos. Pensar es un acto voluntario que podemos realizar o dejar de hacerlo.
Cambiar nuestros hábitos requiere toma de conciencia, aceptación y acción, es decir, nuestra voluntad. Sólo así viviremos el único espacio que realmente ocupamos: el presente.
En pocas palabras, Norma opina que: