CREER PARA VER

VAS MUY BIEN, NO TE ME DESANIMES

VAS MUY BIEN, NO TE ME DESANIMES

Como les he platicado antes, en mi página de Instagram seguido comparto frases que escribo en momentos de meditación diaria. Hace unos meses compartí la que hoy da título a este artículo: “Vas muy bien, no te me desanimes”, una línea que resonó en mucha gente, quizá porque a todos nos pasa: queremos que las cosas sucedan ya.

Vivimos en un mundo muy acelerado. La comparación en redes sociales, las métricas inmediatas, la presión de que a cierta edad ya “deberíamos estar en otro nivel”, todo eso hace que nos cueste reconocer nuestro avance. Y aunque estemos caminando en la dirección correcta, la desesperación y el desánimo nos hace sentir que no es suficiente.

A mí me pasa mucho. Soy perfeccionista, y en mi trabajo la creatividad nunca para. Siempre me digo “se pudo hacer mejor”. Pero cuando pienso en esta frase: “vas muy bien, no te me desanimes”, me doy cuenta de que crecer no se trata de correr maratones todos los días, sino de ir sumando pasos poco a poquito, de valorar lo que ya logramos y de tener la paciencia de seguir avanzando.

El crecimiento personal no es lineal. Tiene pausas, curvas y hasta retrocesos. Y ahí es donde la paciencia juega un papel clave. Si lo piensas, casi cualquier cosa valiosa en la vida toma tiempo: una relación, un negocio, criar a tus hijos, un proyecto personal. Nada de eso sucede de la noche a la mañana, y está bien que así sea.

Me gusta pensar que el desánimo es un ruido en la cabeza que te hace creer que no estás llegando a ningún lado. Y la paciencia es esa voz suave que te recuerda que ya estás recorriendo el camino. Solo hay que confiar en que ese esfuerzo silencioso de hoy será el fruto del mañana.

Si hoy sientes que vas lento, o que los resultados no llegan, respira, siéntate contigo mismo y repite: “Voy muy bien, no me voy a desanimar”. Porque a veces lo único que nos falta no es motivación ni talento, sino paciencia para dejar que la vida tome su propio ritmo.

¡Gracias por estar aquí! ¡Te abrazo!

En pocas palabras, Kush opina que:

El crecimiento personal no es una carrera de velocidad, es un camino que se recorre con paciencia, y a veces la mejor estrategia es recordarte a ti mismo que vas muy bien, aunque aún no lo veas del todo.

¡MENSAJE ENVIADO!

Tu mensaje ha sido enviado correctamente, en caso de ser mecesario nos pondremos en contacto contigo, ¡hasta pronto!

Imagen del popup
>