ATISBOS DE CONCIENCIA

¿Sabemos qué es el amor?

¿Sabemos qué es el amor?

Es probable que cuando escuchamos la palabra amor, la relacionemos con el amor romántico. El amor inspira, el amor alegra nuestra vida, el amor motiva y creo que el amor nos despierta esa sensación de estar vivos, plenos y satisfechos. Todos sabemos lo que es el amor, pero cada quien lo conceptualiza de diferente manera, o lo vive de diferente forma. Para mí, el primero y más grande amor humano es el que nos tenemos a nosotros mismos, y es al que oriento este escrito.

Ese amor propio, o autoestima, depende en gran medida de cómo nos sentimos amados en el inicio y durante los períodos más sensibles de nuestro desarrollo infantil. Estoy convencida de que no es posible amar de verdad, cuando no hemos logrado amarnos de verdad; y nos amamos de verdad cuando hemos vivido la experiencia de sentirnos amados. Así de complejo, y al mismo tiempo sencillo de comprender, es el desarrollo de nuestra capacidad de amar. 

Pero ¿qué es sentirse amado? Pienso que esta sensación nos llega cuando tenemos la certeza de nuestra valía, cuando somos respetados, cuando somos considerados en nuestras necesidades, deseos y expresiones. Si esto se logra en los primeros tiempos de nuestra vida, se instala la experiencia interna de ser amado. Y es así como aprendemos también a amarnos y a amar a los demás. 

En mi práctica privada escucho muchas historias de vida, muchas experiencias y, además, conozco la mía propia. Muchas veces, en una relación, hemos confundido el amor con acciones inadecuadas que solo conducen a reducir el amor propio del otro. Un ejemplo es hacer por el otro lo que el otro puede hacer por sí mismo, lo cual le envía el mensaje de que “no puede”, asestando un golpe bajo a su autoestima. ¿Cómo entonces el otro podrá amarse y sentirse valioso, si tiene esas discapacidades interiorizadas? O bien, ¿cómo puede alguien sentirse amado cuando es criticado, juzgado o golpeado? Y así comienzan muchos niños la vida, minando su capacidad de amarse y pensando que eso es el amor, porque proviene de sus padres. 

¿Sabemos qué es el amor? Cada quien lo sabe, y cada quien lo siente a su manera y de acuerdo a su propia experiencia. Cada quien lo percibe, o lo inspira, o lo brinda a su manera. Yo no creo que sentir mariposas en la panza sea amor. Yo no creo que darles a los hijos ciegamente lo que no tuvimos sea una muestra de amor. Yo no creo que celar a la pareja bajo control demuestre amor. Yo creo que mientras más nos amamos a nosotros mismos, más claro tendremos cómo podemos amar a los demás.

En pocas palabras, Norma opina que:

El primero y más grande amor humano es el que nos tenemos a nosotros mismos, y su dimensión proviene de la intensidad con que nos hemos sentido amados en los primeros tiempos
de nuestra vida.

¡MENSAJE ENVIADO!

Tu mensaje ha sido enviado correctamente, en caso de ser mecesario nos pondremos en contacto contigo, ¡hasta pronto!

Imagen del popup
>