CREER PARA VER
NUNCA VAS A ESTAR LISTO: HAZLO AHORA
Cómo olvidarme de esta frase, vivía en casa de mis papás y estábamos sentados en una banca en el patio, cuando le pregunté a mi viejo: “Papá, ¿cómo se puede saber cuándo estás listo para tomar la decisión de casarse?”. Su respuesta fue sencilla pero también un poco fuerte: “Nunca vas a estar listo”, se quedó callado unos segundos y lo completó con algo muy cierto: “pero créeme que te vas a sorprender al descubrir todo lo que eres capaz de resolver una vez que das el paso… y no sólo para esta decisión sino para muchas otras que la vida te va a ir poniendo de frente”. Cuando terminó sentí paz, pero a los minutos me volvió a invadir la duda; ya no sabía si tenía la respuesta o si me había enredado más, ¡ja ja ja!
La realidad es que esperaba otra respuesta. Pensé que existiría algún punto exacto en la vida donde uno siente absoluta seguridad, las dudas desaparecen, todo se acomoda y dices: “ahora sí”; pero conforme pasaron los años me fui dando cuenta de que la vida no funciona así. Nunca estás completamente listo para las decisiones importantes ni para muchas de las pequeñas. Nunca estás totalmente listo para empezar un negocio, mudarte, tener hijos, pedir perdón, cambiar un hábito, terminar una relación, comenzar otra, renunciar a algo que ya no te hace bien o atreverte a perseguir ese sueño que tiene años gritándote por dentro.
Y sinceramente creo que muchas veces vivimos drenados, esperando sentir esa señal o certeza que simplemente no existe. Es curioso que la vida acomoda muchas cosas precisamente cuando decidimos caminar o avanzar, y mucho ojo aquí, tampoco estoy hablando de actuar de manera impulsiva ni de tomar decisiones irresponsables; no te me vayas a ir por ahí. Hablo de dejar de esperar sentirte “perfectamente preparado” para tomar acción o simplemente para vivir, porque, seamos honestos, muchas veces detrás de un “todavía no estoy listo” lo que realmente hay detrás es miedo. Miedo a equivocarnos, a perder, a sufrir, al qué dirán, etc. Y es normal, todos sentimos miedo. La diferencia es que hay personas que deciden avanzar con todo y eso.
Con el tiempo, he entendido que muchas de las mejores cosas que me han pasado llegaron antes de sentirme preparado para ellas, y estoy seguro de que si volteas a ver tu vida también te ha pasado. Hay momentos donde uno simplemente da el paso y después entiende el porqué; después aprendes, después maduras, después descubres una fuerza que ni siquiera sabías que tenías, porque la seguridad no siempre llega antes de la decisión; muchas veces la seguridad nace gracias a la decisión, y eso cambia todo. Imagínate cuántas cosas increíbles se han quedado sin suceder solamente porque alguien decidió esperar “el momento correcto”: cuántos sueños se quedaron guardados, cuántas conversaciones nunca ocurrieron, cuántas oportunidades se fueron, cuánta vida dejamos para después.
La realidad es que nunca vas a tener todas las respuestas. Nunca vas a sentir control absoluto sobre todo lo que viene, pero tal vez esa no es la misión. Tal vez la misión es confiar un poco más en ti, aventarte, aprender sobre la marcha y entender que la vida también se trata de moverte aunque todavía tengas dudas, porque las personas que transforman su vida no son las que viven esperando sentirse listas; son las que un día se detienen, respiran profundo y dicen: “va, aquí voy”. ¿Qué dices? ¿te animas? ¡Hazlo ahora!
Gracias por estar aquí.
Te abrazo.
En pocas palabras, Kush opina que: