CREER PARA VER
La vida es bella en todos sus colores
Para quienes han seguido mi proyecto de Kushep en las redes sociales, se podrán dar cuenta de que la mayoría de las frases y mensajes que publico están impregnados de un tema motivacional. Por ello, en estas últimas semanas algunas personas me han pedido que escriba unas palabras de aliento y motivación para nuestra ciudad, Culiacán, que ha estado sufriendo hechos violentos. Siendo sincero, me ha sido difícil encontrar el momento adecuado para escribir un mensaje y creo que hoy en este artículo que hablamos acerca de la motivación es un buen momento para hacerlo y con esto desarrollar el tema.
Lo que estamos viviendo es un momento muy duro y no podemos pretender que todo está bien ni querer ocultarlo con palabras bonitas, como dice el dicho: “No se puede tapar el sol con un dedo”; y es que a veces creemos que la motivación es solo hablar de las cosas buenas y hacer a un lado la parte oscura o negativa de la vida, cuando no es así; creo precisamente que la motivación a veces nace de los momentos más oscuros. Una de mis frases favoritas es una de Chris Martin de la banda Coldplay y dice así: “La vida es bella en todos sus colores, incluso aquellos más oscuros están ahí por alguna razón”.
Creo que es precisamente en estos momentos más oscuros cuando debemos buscar el mensaje detrás, aunque a veces es complicado verlo de inmediato. Como sociedad, hemos permitido que muchas cosas permeen nuestros valores y, de cierta manera, hemos sido espectadores de cómo la violencia y la impunidad se han ido normalizando. No podemos negar que hay responsabilidades que deben ser asumidas, tanto por quienes nos gobiernan como por nosotros mismos. La violencia está también ahí en ese corrido tumbado con millones de reproducciones, en aquel meme del crimen organizado que nos causó tanta gracia y lo reenviamos, o en la serie de narcos de Netflix que nos mantiene en suspenso por las noches.
Hoy más que nunca necesitamos recordar quiénes somos, y entender que la violencia que hoy vivimos no debe ser aceptada como parte de nuestra identidad, sino como una llamada de atención, una sacudida que nos recuerde que debemos actuar. No podemos seguir permitiendo que nuestras calles, nuestras vidas, estén dominadas por este miedo. No hay duda de que el gobierno ha jugado un papel importante en permitir que esta situación se perpetúe, pero como ciudadanos también tenemos la responsabilidad de no normalizar lo que estamos viviendo. Hemos permitido que el caos se convierta en parte de nuestro día a día, y esto debe cambiar. La verdadera fortaleza no está en aceptar la situación, sino en encontrar el valor para cuestionarla y actuar.
Cabe mencionar que el tema es muy complejo y podríamos escribir un libro entero sobre él. La solución no solo está en lo que nosotros podamos aportar individualmente, pero sin duda es parte fundamental de iniciar esa conversación incómoda. Es desde esas pequeñas acciones cotidianas donde podemos comenzar a generar el cambio que tanto necesitamos. Solo así, enfrentando la realidad, podremos avanzar hacia algo mejor.
Los culichis somos fuertes, resilientes, chambeadores y alegres; y aunque hoy estemos en estos momentos de oscuridad, necesitamos ser valientes para enfrentar esta realidad, y así también exigir ese cambio que tanto necesitamos, pero siempre poniendo de nuestra parte en lo que nos toca. Es tiempo de recuperar nuestros valores, de proteger lo que realmente somos y de no dejar que la violencia sea un adjetivo que defina a nuestro querido Culiacán. ¡Gracias por estar aquí! Te abrazo.
En pocas palabras, Kush opina que: