Difiero... Al conocimiento se llega mediante el cuestionamiento
¿SOY APASIONADO O ME APASIONAN ALGUNAS COSAS?

Estaba sentado hace poco en un restaurante y veía cómo un mesero llegaba a la mesa y atendía de una manera que en su cara se veía que no la estaba pasando bien; hacía su trabajo de manera ordenada pero como aburrido, en ese mismo lugar pero del otro lado pude notar a otro mesero que atendía con una sonrisa a todos los clientes, parecía que era su mejor día, platicaba de los platillos, recomendaba comidas, les hacía comentarios sobre lo bonito del clima de ese día y, casualmente, esa área de mesas estaba mucho más concurrida; me cambié de mesa a esa zona (obviamente), y le llamé para preguntarle por qué estaba tan contento, que si era su cumpleaños o le había pasado algo bueno, y me dio una respuesta que me llamó la atención: “No estoy contento, no es por este día, más bien soy muy apasionado de lo que hago y eso me pone alegre la mayor parte del tiempo y me da tranquilidad saber que estoy haciendo lo más que puedo”.
Pero qué es entonces la pasión, es un estado emocional intenso y duradero que se caracteriza por un fuerte interés hacia una actividad, persona, causa u objetivo, todos lo experimentamos en mayor o menor medida; cuando el efecto es positivo nos genera motivación, felicidad, crecimiento, satisfacción; pero cuando nos produce obsesión, frustración, enojo, desánimo, entonces estamos ante su contexto negativo.
En realidad, está comprobado que siempre vamos a tener ambos efectos cuando estoy apasionado: emoción por un lado y frustración por otro. Un autor (Bernardo Stamateas) lo explica de una manera muy sencilla: en un tablero de ajedrez hay cuadros claros y obscuros, imaginemos que los claros significan nuestras emociones que me hacen sentir bien, así mismo los obscuros son las emociones que me generan intranquilidad; quiénes somos en realidad, solamente somos el tablero, siempre vamos a vivir con claros y con obscuros, y aprender a gestionar este equilibrio es directamente proporcional a mi bienestar emocional.
En el tema de la pasión, entonces, puedo definir que existen 2 tipos:
El primero es el que más experimentamos y es el tipo de pasión que va directamente ligado a una cosa, objetivo o persona; esta es momentánea, cambiante, unos días se enciende con fuerza y otros días no tanto; tiene que ver con el resultado y a su vez con la expectativa que tengo sobre el hecho específico.
El segundo es cuando se convierte en un razgo de mi personalidad, de mi temperamento, de mi enfoque en la vida, es una característica que se aplica a mi forma de ser y actuar en general, no tiene que ver con mis intereses y preferencias, más bien es una manera permanente y disponible de ver la vida; es cuando encontramos una persona que va en su caminar como encendida, como distinta, contenta y motivada.
Víctor Kuppers define que el valor de una persona en general es igual a la suma de sus conocimientos más sus habilidades, y este valor solo puede multiplicarlo la actitud, y esa la tengo que encontrar dentro de mí, trabajando con mis pensamientos para descubrir la pasión como una forma de ser en las cosas más cotidianas; es difícil, pero, como lo comenté con este mesero, es posible.
En pocas palabras, Mario opina que: