CREER PARA VER

EL ETERNO PRESENTE

EL ETERNO PRESENTE

Durante la época de pandemia me compré un par de libros de Alan Watts, autor y filósofo británico que me recomendó mi hermano Juan Pablo. Siéndote sincero, los dos libros que pedí tenían un nivel algo complejo para entender, pero el punto es que algo me dejó enganchado y empecé a estudiar un poco más acerca de este autor. Un tema que aborda continuamente es el de vivir en el presente. Si quieres entender más a profundidad su manera de pensar, te recomiendo buscar alguno de sus audios en Spotify. Escucharlo es bien reconfortante.

Alan nos enseña que el presente no es un pedacito entre el pasado y el futuro ni un punto diminuto en la línea del tiempo. Es realmente el único lugar donde la vida sucede. El pasado es memoria, el futuro es imaginación y lo único que podemos tocar, respirar y experimentar es este instante.

Hay una idea que se me quedó bien grabada: el momento presente es tan pequeño que antes de que podamos medirlo ya desapareció y aun así es lo único que siempre está, qué loco, ¿no?, ¿sí lo captas? Esa onda me voló la cabeza y me hizo quemar cinta. Vivimos obsesionados con lo que ya pasó o con lo que podría llegar a ser y en esa obsesión nos perdemos de la vida real, la que está pasando justo aquí y ahora.

¿Cuántas veces no hemos echado a perder un día por algo que ya pasó? ¿O por algo que todavía ni siquiera sucede? La mente se mueve hacia adelante o hacia atrás con una facilidad impresionante y, mientras eso pasa, ese gran atardecer en el mar desaparece y ni te diste cuenta por no estar conectado al presente.

Ojo, vivir en el presente no significa que no puedes pensar en el pasado o que no planees tu futuro. Significa no dejar que esos dos conceptos nos roben el único espacio en el que realmente podemos actuar. El eterno presente no es una idea mística. Es algo mucho más sencillo y práctico, es aprender a regresar aquí cuando la mente se nos empieza a ir.

Te comparto un ejercicio muy simple que suelo practicar cuando me entra la desconexión del presente: detente 30 segundos y usa tus sentidos. Observa a tu alrededor y nombra en silencio tres cosas que ves, dos sonidos que escuchas y una sensación física que estés sintiendo en tu cuerpo. Parece algo bien básico, pero ese pequeño ejercicio obliga a tu mente a regresar al ahora. No siempre necesitas una hora de meditación, a veces basta con un minuto consciente para recordarte que estás aquí y que la vida está pasando justo enfrente de ti.

Ya para terminar, te platico que hace unos días un amigo me compartió una canción que me llenó el corazón: And Nothing Is Forever, de The Cure. El título por sí solo ya te dice mucho. Nada es para siempre. Y justo por eso este momento vale tanto. Si nada es eterno, entonces lo único verdaderamente nuestro es este instante.

Tal vez el secreto no está en buscar que las cosas duren para siempre, sino en estar realmente presentes mientras duran ¿o tú qué opinas?

Gracias por estar aquí. Te abrazo.

En pocas palabras, Kush opina que:

El único lugar donde puedes vivir de verdad es este momento. Todo lo demás es un recuerdo o una expectativa. Y cuando no habitas el ahora, terminamos extrañando un presente que nunca vivimos.

¡MENSAJE ENVIADO!

Tu mensaje ha sido enviado correctamente, en caso de ser mecesario nos pondremos en contacto contigo, ¡hasta pronto!

Imagen del popup
>