ATREVERSE A IMAGINAR Y APRENDER
El camino para ser suficiente
Las fortalezas de carácter se clasifican en seis categorías de virtudes que son: sabiduría, coraje, humanidad, justicia, templanza y trascendencia. Cada una de estas categorías se compone de varias fortalezas de carácter específicas, la gratitud es parte de la virtud de trascendencia.
La gratitud es uno de los regalos con los que todos nacemos. Recordemos que la voluntad de ser un principiante es un regalo. La voluntad de empezar de nuevo es un regalo. La voluntad de alejarse de la comodidad para encontrar una alineación más profunda es un regalo. Y los regalos no siempre son fáciles.
Este año, empecé con mi hijo de once años una práctica de gratitud todas las noches en la cual platicamos y escribimos. Cuando dejo que la gratitud sea un sentimiento en lugar de algo que debe ser, se convierte en algo real en lugar de algo que “debemos” hacer o nos presionamos por ser.
Hoy escuché una historia que hace referencia a la frase que todos hemos escuchado “Esto también pasará”. La historia me dejó pensando pues habla de cómo debemos traer esa frase a la mente cuando estamos pasando por una situación difícil pero también cuando estamos en un momento de felicidad. Creo que lo mismo aplica para la gratitud, debemos dejar que llegue en momentos que disfrutamos y también en los momentos que nos retan y son complicados. Esto no es nada sencillo, agradecer cuando no la estoy pasando bien o cuando las cosas no salen como esperaba es muy complicado para mí.
La gratitud, en mi opinión, convierte lo que somos y lo que tenemos en suficiente. Tampoco me es sencillo reconocer que quien soy y cómo soy es suficiente. Todo el tiempo estoy buscando, haciendo y pensando qué más puedo lograr, tener o mejorar. Espero que practicar la gratitud poco a poco me permita sentir que mi vida está completa y llena, que no necesito seguir buscando nada ni necesito construir una vida más grande. El camino es aceptarme de forma radical y dejar que la gratitud sea un sentimiento genuino a todo lo que sucede a mi alrededor y dentro de mí.
En pocas palabras, Andrea opina que: