CREER PARA VER

CULIACÁN EN BUSCA DE SENTIDO

CULIACÁN EN BUSCA DE SENTIDO

Hoy nos toca abordar el tema de la esperanza, y creo que cae como anillo al dedo para la situación de incertidumbre que estamos viviendo los culichis. Escogí este título haciendo alusión a la gran obra de Viktor Frankl, El hombre en busca de sentido, donde el autor relata su experiencia vivida en los campos de concentración nazi, cuya lectura les recomiendo mucho.

Me gusta llevar a cabo esta especie de reinterpretación en la que Frankl nos habla de algo que, en tiempos como los que estamos viviendo en Culiacán, se vuelve indispensable: la capacidad de encontrar propósito incluso en las circunstancias más difíciles. Esta situación que estamos atravesando, llena de miedo, violencia e incertidumbre, nos recuerda que hay momentos en los que se torna muy difícil tener control sobre lo que sucede a nuestro alrededor. Aun así, lo que sí podemos controlar es nuestra respuesta a estos eventos. Esto es lo que el autor denomina como la libertad interior, esa capacidad de elegir nuestra actitud ante el sufrimiento.

Vivir con miedo a lo que puede suceder mañana o incluso en las próximas horas es una sensación que se ha vuelto el pan de cada día para muchos de nosotros. Esto nos afecta profundamente en nuestra familia, nuestro trabajo y nuestra rutina. Es en medio de todo esto que la esperanza se convierte en una necesidad. Frankl descubrió que quienes podían encontrar un sentido en su sufrimiento eran los que lograban resistir a estas situaciones. ¡Ojo aquí! No estoy hablando de minimizar o normalizar por lo que estamos pasando, mucho menos de ignorar los problemas que enfrentamos, sino de encontrar un motivo que nos mantenga de pie, en la lucha.

Pregúntate: ¿Qué es eso que me mantiene firme y con esperanza? Puede ser el amor por tu familia, el deseo de un futuro mejor para los nuestros, o esas ganas de construir una sociedad mucho más fuerte y unida, con valores y principios que nos ayuden a impactar la raíz de toda la problemática que hoy vivimos.

En estos momentos de incertidumbre, es fácil que la esperanza se esfume, pero debemos volver a nuestro centro, a recordar que los culichis somos una gran comunidad, la familia y los amigos deben convertirse en ese refugio de esperanza. No podemos cambiar lo que está ocurriendo de un día para otro, pero sí podemos apoyarnos mutuamente y, sobre todo, recordar que en este camino, juntos somos más fuertes.

Lo bueno que puede surgir de esta etapa que estamos viviendo es que, como sociedad, podemos reencontrarnos en lo que realmente importa: el amor por nuestras familias, por nuestra comunidad, por nuestro Culiacán. Que este momento tan difícil sea el impulso que nos haga tender la mano a nuestro prójimo, que nos haga ver con empatía al que sufre, y nos inspire a trabajar unidos por un mejor futuro. Porque cada gesto cuenta, cada acto de bondad es un granito de esperanza que, sumado a los de los demás, puede levantar a toda una ciudad.

Si logramos salir juntos, más unidos, más conscientes del poder que tenemos como sociedad para enfrentar las adversidades, entonces, habremos transformado este dolor en algo mucho más grande: en una fuerza que nos empuje hacia adelante, que nos recuerda que, aunque hoy el panorama sea gris, el mañana lo podemos construir con las manos y los corazones de todos. Hoy, más que nunca, somos la esperanza que tanto necesitamos. No te vamos a fallar mi Culiacán, somos mucho más los buenos. ¡Gracias por estar aquí! ¡Te abrazo!

En pocas palabras, Kush opina que:

En tiempos de miedo y violencia, la esperanza es nuestra mayor fuerza. Aunque no podemos cambiar todo de inmediato, sí podemos elegir cómo responder. Nuestra unidad como culichis, el amor por nuestras familias y la empatía nos harán más fuertes. No le vamos a fallar a Culiacán. ¡Somos la esperanza que tanto necesitamos!

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