ATISBOS DE CONCIENCIA
¡BUONGIORNO, PRINCIPESSA! LA CREATIVIDAD NO SE LIMITA AL ARTE
¿Recuerdas al protagonista de la película La vida es bella? Para mí, ¡un gran creativo!
En este artículo dedicado a conectar la creatividad con el bienestar, quiero hablar de cómo a veces hemos asociado o definido la creatividad con el arte. ¿Qué pasa con el arte? Es una forma de expresión, es la manera cómo podemos hablar de nosotros sin tener que decirlo con palabras. El artista expresa sus sentimientos y sus ideas a través de sus obras. Pero la creatividad también abarca esa capacidad que todos tenemos de encontrar formas para expresarnos, para resolver problemas con flexibilidad y hasta para encontrarle un sentido a lo que vivimos.
Es frecuente escuchar, y yo misma lo digo, por ejemplo, que saber poner límites saludables es un arte. O bien, que la asertividad es un arte, o la comunicación es un arte. Así es como hemos considerado al arte, como esa maestría para hacer algo, pero no con perfección, sino con creatividad. Desde mi ámbito de experiencia y desde la trinchera desde donde yo escribo, en el acompañamiento a otros y la resolución de conflictos, la creatividad es muy importante; en ocasiones, permite encontrar soluciones nuevas a situaciones difíciles y, definitivamente, resolver un problema nos reduce el estrés. Además, cuando podemos ser creativos en las formas cómo enfocamos un problema, y lo solucionamos, nos llega una sensación de ser capaces, de empoderamiento, que nos produce bienestar. Con ello elevamos nuestra autoconfianza. Y es que ser creativos es tener un pensamiento divergente, lo que llamamos también pensamiento lateral. Es “salirnos de la caja” para pensar de maneras poco tradicionales o empleadas anteriormente; y este pensamiento nos ayuda a enfocar de otras formas nuestros errores, o a flexibilizar nuestras ideas y pensamientos, incluso a derrumbar creencias limitantes. De cierta manera nos ayuda al bienestar ya que favorece en nosotros una actitud más abierta, menos rígida y más positiva.
Un ejemplo claro es cuando hemos vivido una circunstancia dolorosa y somos capaces de encontrarle un aspecto positivo que nos conduzca a ver el evento con una nueva mirada que promueva mejores sentimientos y motivación. El ahora ya típico y muy empleado referente de la historia de Viktor Frankl en su libro El hombre en busca de sentido, en el que relata cómo su creatividad de pensamiento logró superar las más brutales experiencias de vida en el campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. O bien, la adaptación a estas experiencias en la película La vida es bella, que nos muestra al protagonista con una gran creatividad para transformar las vivencias de su hijo de manera que favorecieran su bienestar.
Con creatividad podemos organizar mejor nuestra agenda, desarrollar mejores y más eficaces formas de realizar nuestro trabajo, mejores formas de estudiar algo, o formas más originales, y hasta disruptivas, de comunicarnos. Y todo esto nos ayuda a tener una vida más placentera, eficiente, menos agobiante que nos traiga bienestar. Pensar en forma creativa hace que nuestras actividades, nuestro trabajo, sean más interesantes. Solo tenemos que mantenernos en actitud de salirnos de la caja.
En pocas palabras, Norma opina que: