ATISBOS DE CONCIENCIA

ASERTIVIDAD Y COMUNICACIÓN

ASERTIVIDAD Y COMUNICACIÓN

¿Te cuesta trabajo decir que NO cuando quieres decir que no? ¿Te has descubierto aceptando solicitudes que realmente no quisieras aceptar? Cuando alguien hizo algo o dijo algo que te ha molestado, o te ha dolido, ¿puedes comunicárselo a la persona?

Cuando hablamos de asertividad considero muy valioso comprender que es una especie de indicador de inteligencia emocional; una habilidad que, como esta última, puede desarrollarse. Para ello es necesario un reconocimiento de los obstáculos que nos impiden ser asertivos, así como el trabajo interior para superarlos. Sin ese reconocimiento, sin ese trabajo personal, se dificulta incorporar este rasgo a nuestra personalidad.

La asertividad es una parte esencial de nuestra vida desde el momento en que nacemos, pero la vamos perdiendo, vamos alejándonos de esa parte esencial y entonces desarrollamos ciertos mecanismos con los que obtenemos algo y cubrimos necesidades. Un bebé que necesita algo, llora. Un niño que prueba una comida que no le gusta, lo muestra con su cara de asco y voltea la cabeza para evitar comerla. Un niño de dos años no quiere prestar su juguete y lo dice mostrando su molestia si se lo quieren quitar. Esto es asertividad. Pero en aras de dar gusto, de no perder la mirada amable de los demás, de preservar una imagen, vamos sacrificando nuestros verdaderos deseos o necesidades.

¿Qué tendríamos que hacer para convertirnos en personas más asertivas? En primer lugar, trabajar en nuestra autoestima. Saber que somos valiosos, que merecemos, que nuestros deseos cuentan, que nuestras necesidades importan. Con una autoestima suficientemente elevada podemos priorizarnos a nosotros mismos por encima de los demás. Algo que también nos impide ser asertivos es actuar desde nuestras necesidades sin resolver. Porque si venimos cargando con una gran necesidad de reconocimiento, por ejemplo, nuestras actitudes y respuestas estarán orientadas a complacer a los demás.

¿Qué es lo contrario a la asertividad? Por supuesto la NO asertividad, pero también la agresividad. Me ha tocado escuchar a personas que se ufanan de divulgar que son personas que dicen lo que piensan. Dicho así, suena asertivo, pero habrá que ver la forma como lo hacen. Y es que la asertividad implica comunicar lo que siento, lo que pienso, lo que necesito, lo que deseo, pero de una forma que no resulte agresiva o atente contra los demás, descalificando otras opiniones o demandando acciones a otros.

Es aquí donde juega un papel tan importante la comunicación. Es necesario conocer pautas de comunicación asertiva que nos permitan dar a conocer lo que realmente queremos o necesitamos; y, así también, el trabajo interior que nos impulse de manera natural a comunicarnos. Porque no se trata de aprender a comunicarnos mediante la técnica, sino a incorporar naturalmente una forma de expresar nuestro mundo interior.

En pocas palabras, Norma opina que:

La asertividad es la capacidad de responder a nuestras circunstancias y en nuestras relaciones honrando nuestro mundo interior, basado en un saludable nivel de autoestima.

¡MENSAJE ENVIADO!

Tu mensaje ha sido enviado correctamente, en caso de ser mecesario nos pondremos en contacto contigo, ¡hasta pronto!

Imagen del popup
>