ATISBOS DE CONCIENCIA
Agradecimiento, la acción de mostrar el sentimiento de gratitud
En las ediciones anteriores de esta Newsletter, hemos venido hablando de sentimientos, de emociones. Hoy toca hablar de la gratitud, y yo quiero distinguirla del agradecimiento. Porque aun cuando los términos se emplean como sinónimos, me parece que conviene la reflexión alrededor de sus significados.
Por pura semántica, se entiende que el agradecimiento es el acto de agradecer. La gratitud, en cambio, es un estado emocional, es un sentimiento. Así pues, el agradecimiento no es una emoción; es la acción con la que se manifiesta el sentimiento de la gratitud. Ser agradecidos se entiende cómo mostrar agradecimiento, y esto lo asociamos más a la expresión con palabras o con acciones. Pero la gratitud es una actitud, una decisión voluntaria de mantener un estado emocional de aprecio a la vida en general. No es lo mismo ser agradecidos que sentirnos agradecidos.
Cuando vivimos con esa actitud, se antagonizan muchas de las emociones que pueden perturbar nuestro espíritu; por ejemplo: la tristeza, la preocupación, la envidia, la desesperanza, el coraje y muchas más. Cuando nos mantenemos en la disposición de gratitud, se genera en nosotros una sensación de satisfacción, de plenitud, en la que no nos hace falta nada esencial; nos sentimos privilegiados. Y en esta actitud, no necesariamente nos expresamos con palabras, porque la gratitud es algo profundo, interno, que conlleva reflexión. No obstante, si vivimos en estado de gratitud, nos será más fácil expresar nuestro agradecimiento con palabras o acciones, y no como un mero acto protocolario y de buenos modales, de cortesía, sino un agradecimiento que proviene de nuestro interior, genuino y sentido.
Para finalizar, me resulta interesante resaltar que una forma de trabajar los estados de ansiedad, de miedo y de depresión es cambiándolos por el sentimiento de gratitud. Cuando somos capaces de sentirnos agradecidos ocurre en nosotros, de hecho en nuestro cerebro, la producción de neurotransmisores y hormonas que favorecen un estado de equilibrio, como son las endorfinas y la oxitocina, relacionadas con la felicidad y con el amor.
En pocas palabras, Norma opina que: